Cuando las acciones solidarias se calzan el calentito y cómodo disfraz de cordero

Las buenas acciones mueven ventas, y eso es algo en lo que las empresas (y las agencias) han tomado buena nota a lo largo del tiempo.

Solidaridad es un término que está en boca de todos, y su carácter aparentemente unívoco desde el punto de vista axiológico (¿quién puede estar en contra de la solidaridad?) lo hace muy atractivo como reclamo publicitario. Pero, como en muchos casos hoy en día, no todo lo que brilla es oro. Como decía cierto escritor de la Madre Patria, «la publicidad convierte a la solidaridad en un bien de consumo, en valor añadido de un producto comercial».

Año a año nos topamos a diario con ejemplos tan diversos como, por ejemplo, el de una tabacalera donando un % de sus profits a una ONG anónima, hasta hemos visto a grandes firmas de retail usando a voluntarios de ONGs para envolver los productos que ellos venden en papel de regalo.

Como agencia, y a lo largo de nuestra carrera como empresa, hemos desarrollado diversas acciones solidarias, algunas de las cuales no vale la pena ponerlas en exposición, pero como ejemplo, puedo contarles de dos hecho puntuales:

1) Anualmente nos invitan (a veces de forma paga, otras no) a participar en dossiers, anuarios y demás publicaciones editoriales en donde, aparte de una reseña de nuestra agencia, no piden una página completa publicitaria: nuestra acción solidaria consistió (y consiste aún) en donar esa página a organizaciones de bien social, con el objetivo de que sus acciones se puedan hacer visibles.

2) Durante la pandemia en Argentina, y por motivos sanitarios, el Estado impuso un lockdown obligatorio en todo el país, famoso por ser uno de los más largos en el mundo. Muchas pequeñas empresas, profesionales y autónomos, no supieron cómo comunicar sus pasos a seguir en dicha situación: ahí estuvimos, ofreciendo nuestros servicios de forma gratuita para todo lo que tuviese que ver con sus necesidades de comunicar acciones vinculadas a este flagelo. 

Reitero: en una sociedad global en donde palabras edulcoradas tales como empatía, resiliencia y solidaridad (entre otras) están a la orden del día, es momento de no permitir que ciertas acciones lobeznas disfrazadas de corderos, sean utilizadas como chivo expiatorio para que marcas y empresas amplíen descaradamente sus beneficios o, incluso, ahorrarse puestos de trabajo.

Autor: Matías Avila
Director general de Avilasoto Group®

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